Pastoral Educativa

SAN ANTONIO DE PADUA

Hijo de Martín Bouillón y María Teresa Taveira, nace en Lisboa (Portugal) en 1195.

Recibe en el Bautismo el nombre de Fernando que significa “El intrépido en la Fe”. Desde muy pequeño su madre vio en él, el rostro de un ángel.

Con el correr de los años llegó a transformar a gran parte de la sociedad de su tiempo gracias a su fe incondicional, su palabra viva y su entrega al prójimo.

La Asidua lo describe como un hombre de gran fortaleza espiritual, que no se dejó vencer por sus limitaciones físicas. Un hombre contemplativo que dedicó su vida a la búsqueda de Dios, casi un estático eremita, un evangelizador ardoroso y decidido, predicador incansable de la palabra de Dios.

Impactado por el Martirio de cinco Franciscanos en Coimbra, decide dejar la Orden de los agustinos y pide ser admitido por los franciscanos. Ingresó a la Orden Franciscana en 1220. Cambió su nombre por el de Antonio. Deseando la gracia del martirio, marchó a la Misión de África del norte entre los musulmanes.

Enfermo volvió a Portugal pasando por Italia, donde se revelaron sus excepcionales talentos de predicador.

Su labor como predicador de la Palabra del Señor fue múltiple e ingente: pacificar a los enemigos, liberar a los cautivos de los vicios, pecados y maldades, hacer devolver lo robado entre otros.

A pesar de la mortal hidropesía que aquejaba, haciendo que su cuerpo poco a poco perdiera la apariencia de juventud con una peligrosa obesidad, el valiente franciscano dedicó la mayor parte de su vida al ministerio de la Palabra, predicando en calles y barrios.

De 1223 a 1226 ejerció su apostolado en Francia. Vuelto a Italia su predicación y su caridad le valieron tal reputación de santidad que el Papa Gregorio IX lo canonizó un año después de su muerte, acaecida en Padua el 13 de junio de 1231.

Los numerosos milagros obtenidos por su intercesión, hacen de Él uno de los santos más querido y popular.

San Francisco de Asís

San Francisco, uno de los más grandes santos de la historia cristiana nació probablemente entre los años 1181-1182. Hijo del rico mercader Pedro Bernardone y de Juana, conocida como Madona Pica, fue bautizado con el nombre de Juan, pero debido al afecto de sus padres por Francia, le llamaron Francisco, que quiere decir “El Francesito”

Francisco fue un hombre de vivo ingenio que aprendió de la vida lo que no pudo aprender en la escuela. Era de ánimo dulce, amable en el trato, alegre en el rostro, afable en el hablar, indulgente con los demás, pero severo consigo mismo.

Su padre lo asoció en el negocio, pero su carácter prodigo le hacía gastar pronto lo que ganaba, y debido también a su generosidad se ganó muchas dificultades con su padre.

En 1201, durante la guerra entre Perusa y Asís, los asisianos son derrotados y Francisco, que participaba en la lucha fue tomado prisionero, permaneciendo un año encarcelado, contrayendo una grave enfermedad. Rescatado por su familia comenzó a experimentar un cambio interior.

Repuesto de su enfermedad se alista en nuevas aventuras guerreras, pero, en Espoleto, francisco enferma nuevamente. Por entonces, tuvo una visión que le hizo regresar a Asís y a pesar de seguir frecuentando las alegres tertulias de amigos el Señor le seguía hablando a su corazón. Un día mientras cabalgaba por las afueras de Asís se encontró con un leproso y luego de vencer el miedo y el espanto se acercó al afectado y lo abrazó como si fuera su hermano. Con aquel gesto enterró definitivamente el miedo de aceptar el Evangelio en su plenitud y se acercó decididamente a Cristo, tomando a los leprosos por amigos y a los pobres como compañeros.

Durante un largo paseo por el campo, Francisco entró a la pequeña iglesia de San Damián, mientras con fervor invocaba a Dios delante de un gran Cristo crucificado le pareció oír la voz del Señor que le decía : “Francisco repara mi Iglesia”. Dócil al llamado sustrajo las mejores telas de su padre y regresó con bastante dinero. Esto ocasionó la desaprobación, quien lo desheredó. Al fin, libre de todas las cosas del mundo, inicia una nueva vida como “Heraldo del Gran Rey”. Decidido a vivir las bienaventuranzas, predicando a todos la penitencia, empleando un lenguaje sencillo que cautivaba a quienes le escuchaban. Junto a francisco se fue agrupando una inmensa familia, que no tendría otra misión que vivir fielmente el Evangelio en pobreza, en humildad y en fraternidad.

En el año 1223, el Papa Honorio III aprueba definitivamente su forma de vida y nace vigorosa, como instrumento de renovación eclesial la Primera Orden franciscana.

La Iglesia tenía entonces necesidad de una reforma y no faltaban los herejes que la preconizaban, San Francisco fue el encargado de llevar a cabo esa reforma, a través de la vuelta una vida más evangélica. En un período en que la predicación no se dirigía más que a las clases privilegiadas, Francisco se consagró al pueblo y supo mostrarles que Cristo se había hecho uno de ellos. San francisco tuvo una influencia considerable no sólo en la vida espiritual de la Iglesia, sino también en la literatura, y la vida social de la edad media.

El 03 de octubre de 1226, Francisco moría para el mundo con el Cántico “Loado seas mi Señor, por nuestra hermana muerte corporal”. El 16 de julio de 1228, era canonizado por el Papa Gregorio IX.

El historiador Protestante Paul Sabatier ha definido a San francisco como “El más grande santo que la Iglesia haya producido en los siglos”. Gandhi, el célebre Mahatma hindú, tan espiritualmente cercano al alma de San Francisco un día afirmó “Necesitaríamos un San Francisco cada cien años para garantizar la salvación del género humano”.

Otro aspecto peculiar y conmovedor de la santidad de Francisco es la fraternidad universal “Cualquiera que se acerque a ustedes, amigo o enemigo, ladrón o bandolero sea acogido como un hermano”, se lee en el capítulo 7º de la Regla Franciscana

El Cántico de las criaturas ha sido definido como la columna sonora de un concierto sinfónico de amor hacia toda la humanidad. En este concierto encaja el amor por la humanidad, la naturaleza y toda criatura viviente.

A San Francisco Dios le encargó la misión de llevar a todos el amor, es decir, la fecundidad, la fuerza, la novedad, el asombro, la conmoción, la acogida, el corazón abierto, el derecho a vivir.

En el nuevo milenio San Francisco sigue plenamente vigente y aparece ante nuestros ojos como el hombre orientado hacia el camino de la liberación total. Algunos de sus gestos clamorosos- desprecio del dinero, beso al leproso, renuncia a la herencia a su padre- constituyen momentos de ruptura con los ídolos terrenos.

San Francisco optó por la pobreza no como miseria o desadaptación, sino como liberación de la esclavitud, del bienestar, de las cosas, de las falsas exigencias, de las necesidades inútiles.

Libre de todo egoísmo de toda preocupación temporal o espiritual, Francisco pudo transformarse en el hermano universal. Por eso, aún hoy, después de trascurridos ocho siglos, la figura de Francisco se erige ante nosotros como impronta de infinito amor por el prójimo y necesaria compasión por los más necesitados.

Plan de trabajo: Fe y Pastoral 2019

En el desafío de ofrecer una “Escuela de calidad cristiana y franciscana”, el Equipo de Fe y Pastoral del I. E. P. Hogar San Antonio de Piura, presenta el Plan Anual de Trabajo 2019, el cual contiene la fundamentación, visión, misión, objetivos, organización, funciones y actividades, en consonancia con las Directrices Generales para la Educación Franciscana del Documento “ID Y ENSEÑAD de la Orden de Frailes Menores – Roma 2009”